El Ranchito

enero 29, 2016

Cuando era niño, mis abuelos tenían una casa de campo extraña y hermosa conocida por todos como el Ranchito. Recuerdo muchos de mis veranos en una piscina tan azul como el cielo, luchando en batallas de superhéroes y príncipes submarinos. Cuando caía la noche, aparecían salamanquesas en la pared de cal blanca, todos veíamos como iban acechando los mosquitos que se contaban a miles. Yo era un niño gordopilo. No llevaba gafas ni aparatos dentales todavía, era capaz de cenar un huevo frito con un paquete de salchichas campofrío sin pestañear.
En aquel mundo fantástico, había un amigo especial que vivía en la casa de al lado, la cual estaba conectada con la mía por un agujero mágico en una pared de ladrillos. Era un año mayor que yo, tenía esa extraña cualidad de los niños que son como estrellas del Rock, cercano pero a la vez peligroso. Recuerdo ver los Gremlins 2 con él, comer los mejores spaghettis carbonara del mundo y experimentar el pánico de una moneda que se mueve sobre un papel garabateado de letras y números, bajo el pulso de un espíritu desconocido. A mi me gustaban los dinosaurios, él prefería las galaxias y estrellas. Una vez me dijo, tío, si no has visto El Club de los Poetas Muertos no has visto una mierda. Ya ves….

DRanchitoweb

Etiquetas: , ,